Tocho y los Carroñeros llegan a Pura Vida para celebrar el rock y seguir abriendo camino
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Facundo Pereyra
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El Hipódromo de La Plata fue escenario de una noche demoledora, de esas que empiezan con el cuerpo buscando abrigo y terminan con miles de personas saltando, cantando y dejando la garganta en cada canción.
La primera fecha de Noches Capitales 2026 tuvo a Las Pastillas del Abuelo como protagonistas y no pudo haber tenido un mejor comienzo. El ciclo volvió a transformar al Hipódromo en una enorme sala de conciertos a cielo abierto y la banda respondió con un show de más de dos horas y media, recorriendo distintas etapas de su historia y poniendo a bailar y cantar a una multitud que desafió el frío y el viento.
La noche arrancó con clima adverso. El viento se hacía sentir fuerte y el frío se metía entre la gente, pero había algo que jugaba a favor: la lluvia nunca apareció. Y cuando llegó el momento de Las Pastillas, todo lo demás pasó a segundo plano.

Porque hubo rock. Hubo reggae. Hubo canciones compartidas a los gritos. Hubo abrazos, saltos, pogo y esa comunión tan particular que la banda construyó durante años con su público.
“Viejo Karma”, “Otra Vuelta de Tuerca”, “Qué es Dios”, “Tantas Escaleras” y una larga lista de canciones atravesaron la noche, conectando distintas generaciones de pastilleros. No fue solamente un repaso de canciones: fue un recorrido por recuerdos, historias, amistades, amores, pérdidas y momentos que quedaron asociados para siempre a una canción.

Y ahí estuvo una de las grandes virtudes de la noche: Las Pastillas no tocaron solamente para el público; tocaron con el público.
Cada tema encontraba miles de voces devolviendo la canción desde abajo del escenario. El Hipódromo se convirtió por momentos en un coro gigantesco. Las guitarras empujaban, la batería marcaba el pulso y la banda fue construyendo una montaña rusa emocional que durante más de 150 minutos no dio demasiado margen para bajar la intensidad.
La potencia del show también tuvo que ver con el escenario elegido. El Hipódromo, ese enorme espacio que en los últimos años se transformó en uno de los puntos fuertes para los recitales masivos de La Plata, volvió a demostrar que puede convertirse en una verdadera ciudad del rock a cielo abierto.

Y esta vez lo hizo inaugurando una nueva temporada de Noches Capitales, un ciclo que desde 2024 viene consolidándose como una de las propuestas musicales más importantes de la ciudad. Para esta edición ya están anunciados artistas como Diego Torres, La Konga, Babasónicos, La Vela Puerca junto a Las Pelotas, Un Poco de Ruido y Serú Girán por Lebón y Aznar.
Hubo momentos de pura adrenalina y otros donde la multitud se abrazó a esas canciones que ya forman parte del ADN del rock nacional. Un repertorio que no necesitó demasiadas explicaciones: bastaba con que aparecieran los primeros acordes para que miles de personas supieran exactamente qué venía después.

El resultado fue una noche intensa, emotiva, rockera y absolutamente pastillera.
El frío quedó atrás. El viento también. Durante más de dos horas y media, el Hipódromo fue una fiesta. Y así, con miles de voces cantando juntas y una banda entregándolo todo arriba del escenario, Noches Capitales 2026 tuvo el comienzo que prometía: a lo grande, a cielo abierto y con el rock como protagonista.
La Plata volvió a cantar. El Hipódromo volvió a explotar. Y Las Pastillas del Abuelo dejaron inaugurada una nueva noche capital.