Ahora en vivo

Corran la bola

Tincho Virgini

Lunes de 18:00 a 20:00 hs

Podés seguir nuestra
programación en
YouTube

Interés General

Maite Iribarne lleva diez años buscando a su familia biológica: "La justicia que quiero es saber de dónde vengo"

Maite Iribarne lleva diez años buscando a su familia biológica tras descubrir que había sido apropiada y reclama su derecho a conocer sus orígenes.

Realpolitik FM - Donde la política es rock - 21/09/2026
Por: Soledad García Rossi

Maite Iribarne, quien desde hace una década busca reconstruir su identidad biológica, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) y relató cómo descubrió que había sido adoptada de manera irregular. Según contó, tomó conocimiento de su historia a los 40 años, luego de que una familiar se comunicara con ella por un conflicto económico. "Me enteré a los 40 años a través de una prima", recordó.

Durante años, Maite había tenido dudas sobre sus orígenes y encontraba diferencias que no lograba explicar. Entre ellas, mencionó inconsistencias en su documentación, la ausencia de parecidos familiares y profundas diferencias con quienes consideraba sus padres. "Siempre hubo algo que no estaba bien. Yo sentía que algo no estaba bien", explicó al reconstruir las señales que, con el tiempo, cobraron otro significado.

Luego de investigar por su cuenta y consultar a personas vinculadas con su familia de crianza, Maite decidió confrontar a quienes la habían criado. Allí recibió la confirmación de aquello que durante años había sospechado. "Ellos me dicen, ‘Adoptada. Te anotamos’", relató sobre aquella conversación que modificó definitivamente su historia personal.

De acuerdo con su testimonio, sus padres de crianza le indicaron que habían llegado hasta un médico identificado como Gabriel Faustino Ramos, a quien señaló como una persona que habría intervenido en distintas entregas de bebés. 

La búsqueda llevó a Maite a reconstruir la actividad que, según distintos testimonios que recibió, habría desarrollado Ramos durante décadas en La Plata. En ese proceso, afirmó haber encontrado personas que le aportaron información sobre mujeres embarazadas que concurrían a sus consultorios y sobre bebés que permanecían allí antes de ser entregados.

Uno de los testimonios que más impacto tuvo en su investigación fue el de una hija del médico, quien le habría contado episodios que presenció durante su infancia. Según relató Maite, la mujer le dijo que había bebés en cajas dentro de la vivienda y que incluso habría presenciado un parto. "Ella jugaba con los bebitos que estaban en cajas como si fueran sus muñecos", contó durante la entrevista.

Una búsqueda que continúa

Maite también recurrió a organismos de derechos humanos y al Banco Nacional de Datos Genéticos, aunque hasta el momento no encontró una coincidencia que le permita identificar a su familia biológica. En un momento llegó a integrar un grupo de alrededor de 70 personas que buscaban información relacionada con el mismo médico, aunque con el tiempo el grupo se redujo considerablemente.

Para ella, la búsqueda no está vinculada únicamente con conocer quiénes fueron sus padres biológicos, sino también con reconstruir una parte fundamental de su historia. "La primera justicia que quiero antes que nada es saber de dónde vengo y conocer a mi madre. Yo no tengo reproche, no tengo nada", sostuvo, al explicar qué significa para ella encontrar sus orígenes.

Uno de los aspectos que más le preocupa es la falta de información sobre sus antecedentes familiares y médicos. Maite tiene tres hijos y explicó que el desconocimiento sobre su historia biológica también repercute cuando debe responder preguntas relacionadas con enfermedades hereditarias. "No sé, no tengo", contó que suele responder ante las consultas médicas sobre antecedentes familiares.

En ese sentido, vinculó su búsqueda con su propia experiencia médica y recordó que durante su primer embarazo descubrió que tenía trombofilia gestacional. "Así que bueno, por eso es la importancia y la necesidad que tenemos todas las personas que estamos en búsqueda de saber nuestro origen", afirmó. Para Maite, conocer la identidad biológica también implica acceder a información sanitaria que puede resultar relevante para las generaciones siguientes.

A diez años de haber comenzado su búsqueda, Maite continúa utilizando redes sociales y distintos espacios de contacto para intentar encontrar información. Explicó que recibió mensajes de personas que aseguraban conocer aspectos de su historia, aunque en la mayoría de los casos esas pistas no pudieron ser confirmadas mediante documentación o estudios genéticos.

Pese a las dificultades, la entrevistada aseguró que seguirá intentando reconstruir su pasado y encontrar a su familia biológica. "Creo que la búsqueda para todos los que somos buscadores sabemos que no se termina. Uno a veces la quiere aplacar, la quiere callar, pero después vuelve", expresó. Y resumió el impulso que la mantiene en movimiento: "Siempre vuelve. Siempre está". (www.REALPOLITIK.com.ar)