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Dependencia de la IA: “El espacio que el cerebro no usa, ¿para qué lo estamos usando?”

El especialista en nuevas tecnologías Luciano Menez analizó el avance de la IA y destacó la importancia de preservar el conocimiento y el pensamiento crítico.

Realpolitik FM - Donde la política es rock - 01/10/2026
Por: Tomás Ferrando

Luciano Menez, especialista en nuevas tecnologías, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre los efectos de la inteligencia artificial, el futuro del trabajo y la necesidad de valorar el conocimiento humano. “La primera discusión que vamos a tener sincera con la IA en este momento es quién se va a quedar con nuestro tiempo”, planteó.

Menez comenzó cuestionando el alarmismo en torno al desarrollo de la IA y sostuvo que parte del debate responde a los intereses económicos de las grandes compañías tecnológicas. “Lo primero que hay que decir es que esto fue una operación financiera”, afirmó, y explicó que las empresas buscan financiamiento mientras todavía enfrentan dificultades para convertir sus inversiones en rentabilidad.

En ese sentido, el especialista señaló que el debate también tiene una dimensión geopolítica vinculada a la competencia tecnológica entre Estados Unidos y China. “Lo que tienen que hacer es lo que está haciendo China, que es bajar el costo productivo”, sostuvo. Para Menez, los pedidos de intervención estatal de las empresas también funcionan como un mensaje dirigido a los gobiernos.

A partir del documental Cómo me convertí en un apocaloptimista, disponible en Netflix, Menez propuso escapar tanto del pesimismo absoluto como del optimismo ingenuo frente a la inteligencia artificial. “Hay oportunidades todavía para que esto no sea una catástrofe, hay lugares aplicados donde se está usando bien la inteligencia artificial”, destacó.

Para el especialista, una de las discusiones centrales pasa por determinar qué sucede con el tiempo que las nuevas herramientas permiten ahorrar. “La primera discusión que vamos a tener sincera con la IA en este momento es quién se va a quedar con nuestro tiempo”, afirmó. Y agregó: “La discusión es cómo vamos a valorar nuestro tiempo, cómo vamos a medir nuestro trabajo a partir de ahora”.

Menez sostuvo que la incorporación de IA puede aumentar la productividad, pero advirtió que eso no necesariamente implica una mejora en las condiciones de vida de los trabajadores. “Ganas un montonazo de cosas con esto, pero también perdés un montonazo”, explicó, al plantear que el tiempo liberado puede terminar transformándose nuevamente en más horas de trabajo.

El valor del conocimiento humano

En este marco, el especialista destacó que el uso de estas herramientas no elimina el valor del conocimiento previo de quien las utiliza. “La IA es una herramienta boba. Es el valor que nosotros le agregamos implícito”, señaló. Según ejemplificó, la capacidad de obtener un resultado mediante pocos comandos depende de saber qué pedirle al sistema y cómo interactuar con él.

Menez también utilizó el ejemplo de un matemático que recurrió a inteligencia artificial para trabajar sobre uno de los denominados problemas del milenio. “La IA es una herramienta recontrapoderosa. Atrás hay un tipo que seguramente se peló el culo para resolverlo”, sostuvo. De esta manera, remarcó que la herramienta puede acelerar procesos, pero no reemplaza automáticamente la formación y el conocimiento acumulados.

Otro de los puntos abordados fue el impacto de la IA sobre la educación y las capacidades que las personas pueden dejar de ejercitar al delegar determinadas tareas. Menez comparó la situación con el uso cotidiano de herramientas como Google Maps y los teléfonos celulares, que permiten prescindir de conocimientos que antes debían memorizarse.

“El tiempo que recuperamos usémoslo en algo, el espacio mental que recuperamos usémoslo en algo”, reclamó. Para el especialista, el desafío consiste en aprovechar las nuevas herramientas sin abandonar el ejercicio intelectual, la memoria y la capacidad de resolver problemas por cuenta propia.

Finalmente, Menez puso el foco en las relaciones humanas y en la necesidad de recuperar espacios de intercambio que no estén mediados por algoritmos. “Hay que juntarse más a charlar”, afirmó. Y concluyó: “Eso es revolucionario hoy en día”. Para el especialista, leer, conversar y mantener vínculos sociales son prácticas que cobran una importancia particular frente a una tecnología cada vez más presente en la vida cotidiana. (www.REALPOLITIK.fm)