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Constelaciones familiares: “Hay que reinventarse todo el tiempo. Conocerse para reinventarse”

El constelador Rubén Darío Coletti explicó cómo trabaja con patrones familiares, emociones y postergaciones desde la mirada de las constelaciones.

Realpolitik FM - Donde la política es rock - 18/09/2026
Por: Jorge Sarno

Rubén Darío Coletti, constelador y facilitador formado en coaching ontológico y constelaciones familiares, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre su recorrido personal y profesional, y explicó cómo llegó a esta disciplina. Según relató, tras formarse como coach sintió que necesitaba profundizar en aspectos que excedían lo mental y emocional. “Me faltaba algo, algo me faltaba, algo de profundidad, de ir a lo profundo”, sostuvo, y contó que luego de experimentar una constelación decidió formarse durante casi tres años.

Coletti señaló que el proceso de formación también tuvo un fuerte impacto en su propia vida y en sus vínculos familiares. “Ahí empecé a ayudar a otros desde esa mirada, pero principalmente a mí”, explicó. En ese sentido, destacó que comenzó a observar cambios en sus relaciones personales y sostuvo que el trabajo requiere compromiso de quien participa. “Obviamente requiere poner el cuerpo, estar abierto, receptivo, querer sanarse, tener la voluntad, la disciplina. Es una cuestión de actitud también”, afirmó.

Desde su perspectiva, las constelaciones permiten observar aspectos que permanecen fuera de la conciencia cotidiana y que pueden influir en determinados comportamientos. “Las constelaciones te revelan eso invisible que vos no ves, a lo cual vos seguís atado, ligado, implicado, por decirlo así, en este presente que no te das cuenta, con los mismos patrones, con las mismas enseñanzas y los mismos aprendizajes”, describió Coletti.

El constelador vinculó esos patrones con la información recibida durante la infancia y con las experiencias familiares transmitidas entre generaciones. “El primer entorno que yo tengo es mamá y papá. Y después viene la información de mis abuelos, bisabuelos, que eso sigue latiendo en nosotros”, expresó. A su vez, remarcó la importancia de los primeros años de vida en la construcción de comportamientos posteriores y planteó que muchas de esas estructuras se incorporan sin una decisión consciente.

Para explicar cómo una experiencia infantil puede permanecer en la adultez, Coletti compartió una situación personal relacionada con la exposición frente a otras personas. “Yo tengo vergüenza muchas veces y muchos me van a decir y me dicen, ‘¿Cómo tenés vergüenza con todo lo que haces?’ Sí, me toma la vergüenza, pero es todavía el niño en ese adulto de hoy”, relató. Según explicó, reconocer esa emoción permite comenzar a trabajar sobre ella en lugar de intentar ocultarla.

En esa línea, sostuvo que las personas desarrollan mecanismos para convivir con determinadas emociones hasta que logran identificarlas. “Hasta que la reconozco, le hago lugar, la veo, la distingo y digo, ‘Bueno, bienvenida, sea la vergüenza’”, explicó. Para Coletti, el objetivo es poder reinterpretar aquellas experiencias desde la perspectiva del adulto y comprender que aquello que generó temor o incomodidad en el pasado no necesariamente representa un peligro en el presente.

Uno de los ejes de la conversación fue la procrastinación y la tendencia a postergar decisiones que podrían implicar un cambio. Coletti sostuvo que muchas personas permanecen durante años en situaciones que conocen porque el cambio puede ser percibido como una amenaza. “La mente tiene tanta capacidad de justificar y de escucharte que es válida para vos también a su vez. Entonces yo estoy invitando todo el tiempo a empezar a cuestionar los pensamientos”, afirmó.

El constelador planteó que detrás de la postergación pueden existir diferentes factores, entre ellos el miedo a lo desconocido o lo que denominó una “lealtad invisible”. “En definitiva, atrás seguramente hay algo por ver que no sé qué es: miedo a lo nuevo, miedo a soltar, una lealtad invisible”, explicó. En ese sentido, consideró que permanecer en una situación conocida puede resultar más sencillo para la mente que avanzar hacia un escenario incierto, incluso cuando la persona reconoce que necesita modificar algo.

Responsabilidad y transformación personal

Coletti también puso el foco en la responsabilidad individual como condición para avanzar en cualquier proceso de transformación. “Si yo no me ordeno desde el plano del alma y no registro qué pensamientos, qué emociones y qué acciones estoy haciendo, no puedo ir a un lugar distinto”, sostuvo al presentar su propuesta de mentoría denominada “Ordenar para avanzar”. Según explicó, se trata de asumir un rol activo frente a las circunstancias y dejar de esperar que las soluciones provengan exclusivamente del exterior.

En esa misma línea, diferenció entre una posición que coloca la responsabilidad en terceros y otra que implica asumir el protagonismo sobre las propias decisiones. “Tenés que asumir, conocer y ordenar y tomar la responsabilidad, hacerte cargo”, afirmó. Para Coletti, convertirse en un adulto responsable implica desarrollar las herramientas necesarias para responder ante distintas situaciones y, cuando esas habilidades no están disponibles, adquirirlas mediante aprendizaje y práctica.

Entre las experiencias que más marcaron su recorrido, Coletti relató una constelación vinculada con el vínculo que mantenía con su madre. Según explicó, durante años había interpretado su ausencia como una falta de disponibilidad afectiva, hasta que una constelación le permitió observar la historia de su propia madre desde otra perspectiva. “Ahí entendí todo. Dije, ‘Claro, con tan poco, mamá, me diste tanto, me diste la vida con mi papá’”, recordó.

A partir de aquella experiencia, explicó que comenzó a modificar la manera en que interpretaba la historia familiar y su relación con su madre. “Si yo no puedo cambiar algo si no lo reconozco, si yo no lo veo y a partir de ahí empiezo el proceso de reconciliarme con eso y resignificar lo que yo pensaba antes”, sostuvo. Para el constelador, esa posibilidad de resignificación permite revisar interpretaciones construidas durante la infancia o la adolescencia y generar una mirada diferente sobre determinados vínculos.

Otro de los temas abordados fue el trabajo con personas adoptadas y la posibilidad de que aparezcan en una constelación aspectos relacionados con sus padres biológicos. Coletti explicó que, desde la mirada sistémica que sostiene, es posible reconocer tanto a los padres biológicos como a los padres adoptivos. “Tiene cuatro padres”, afirmó, al referirse a la posibilidad de integrar ambas historias familiares, y remarcó la importancia de reconocer a quienes dieron la vida y también a quienes asumieron posteriormente la crianza.

Sin embargo, aclaró que una persona puede trabajar en una constelación sobre su propio vínculo con sus padres biológicos, incluso cuando no los haya conocido, pero no puede hacerlo en nombre de ellos. “Lo que yo puedo ir a constelar es mi relación con mis padres biológicos, vos, y desde mí hacia ellos. Yo no puedo ir a constelar por ellos”, explicó. Finalmente, Coletti resumió su mirada sobre el proceso de transformación y autoconocimiento: “Yo soy pro cambiar, pro cambio, obvio. Hay que reinventarse todo el tiempo. Conocerse para reinventarse”. (www.REALPOLITIK.fm)

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