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Derecho a la identidad

Quilla Sahira, apropiada en democracia: “Estamos totalmente desamparados a nivel legal”

22/10/26 | Quilla Sahira fue apropiada en 1984 y todavía busca a su familia biológica. Su historia expone las dificultades para recuperar la identidad.


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Por:
Diana Villegas Méndez

Quilla Sahira, apropiada en democracia, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre su historia y la búsqueda de su identidad biológica. Desde que era niña sintió que algo no encajaba en su entorno familiar, hasta que, cerca de los 18 años, su padre de crianza confirmó que no era su hija biológica. Desde entonces, comenzó un camino para reconstruir su origen y encontrar a su familia.

“Desde que tengo uso de razón, desde muy chiquitita, yo sabía que no pertenecía a esa familia sabía que no pertenecía a ese lugar, no me veía identificada ni ni en lo físico ni ni en nada”, recordó Sahira al describir las sensaciones que la acompañaron durante su infancia. Aunque aseguró que tuvo un buen vínculo con su madre de crianza, explicó que la relación con su padre fue diferente y estuvo atravesada por un sentimiento de rechazo.

La entrevistada señaló que, pese a no haber tenido carencias materiales, sentía que le faltaba el afecto de su padre. “No me faltó nada en cuanto a lo material. colegio, me llevaron de vacaciones, me vestían, me llevaron a una colonia, dentro de lo lo material no me faltó nada, pero pero sí me faltó sentir que ese papá me amaba tal cual y como era”, sostuvo. Con el tiempo, esa distancia emocional alimentó sus sospechas sobre su origen.

Sahira relató que, durante las discusiones con su padre de crianza, solía decirle que no era su papá, aunque entonces no comprendía completamente el significado de esas palabras. Tras el fallecimiento de su madre, cuando ella tenía 15 años, el vínculo con él se deterioró todavía más. Cerca de cumplir los 18, una fuerte discusión terminó por precipitar una conversación que cambiaría su vida.

“Y le digo, ‘Vos no sos mi papá, no sos nadie para retarme o decirme lo que fuera porque no sos mi papá’”, recordó. Al día siguiente, su padre volvió a hablar con ella y le preguntó qué quería saber. “Lo que estoy necesitando es la confirmación de parte tuya”, le respondió. Finalmente, él reconoció que no era su hija biológica.

Según contó la entrevistada, su padre le explicó que trabajaba como chofer de un senador nacional y que, mediante contactos políticos y otras personas, habían conseguido a una mujer embarazada que supuestamente no podía criarla. Sin embargo, la explicación no despejó sus dudas sobre las circunstancias de su nacimiento ni sobre la identidad de su madre biológica.

Sahira también cuestionó las inconsistencias de la documentación vinculada a su nacimiento y señaló que el certificado consignaba un parto domiciliario relacionado con un familiar. “Todo en familia, todo muy en familia es como como suele suele pasar también”, expresó. Además, advirtió sobre la presión que enfrentan quienes deciden investigar sus orígenes: “Encima que te dieron una vida, te criaron, te sacaron de una villa porque vos viniste una Ese es el el cuentito que siempre nos dicen”.

La búsqueda de su familia biológica

Tras conocer la verdad, Sahira comenzó a buscar información a través de grupos de Facebook, registros y contactos con otras personas que atravesaban situaciones similares. También recordó la ayuda de una trabajadora del Registro de las Personas de la calle Uruguay, Mercedes Yáñez, quien colaboraba con quienes intentaban reconstruir sus historias a partir de los registros disponibles.

Durante esa búsqueda, llegó a contactarse con una mujer que buscaba a su hija. Ambas se realizaron un análisis de ADN, pero el resultado descartó que fueran familiares. A partir de esa experiencia, Sahira recurrió a un banco de datos genéticos privado y continuó contactándose con personas que podían aportar información. Hasta el momento, sin embargo, no logró encontrar a su familia biológica.

En su testimonio, Sahira advirtió sobre las dificultades que enfrentan las personas apropiadas durante la democracia para acceder a herramientas que les permitan conocer su origen. “La verdad es que estamos totalmente desamparados a nivel legal”, afirmó al explicar que su situación es diferente de la de quienes pueden recurrir a mecanismos de búsqueda vinculados a hijos o nietos desaparecidos.

Por eso, consideró fundamental visibilizar estas historias y ampliar las posibilidades de contacto entre personas que buscan a sus familiares biológicos. Según explicó, algunas personas consiguieron reencontrarse a partir de publicaciones en medios de comunicación o mediante bases de datos genéticos. Aunque reconoció que el proceso es difícil, insistió en que no debe abandonarse la vida cotidiana mientras continúa la búsqueda.

Finalmente, Sahira dejó un mensaje para quienes sospechan que su historia familiar podría ser diferente de la que conocen. “Que no dude, que vaya y que se saque la duda, pues no podés vivir en la duda. La duda te mata. La duda te mata. Sacate la duda, andá y podés ir a Family Tree o entrar por ahí en primera instancia a los grupos de Facebook”, expresó.

La entrevistada remarcó que hablar públicamente sobre estos casos puede ayudar a que otras personas reconozcan situaciones similares y se animen a investigar su origen. “Vos no sabes si del otro lado hay una mamá que está buscando y no sabe cómo buscar o capaz que todavía ni sospecha que que sus hijos están vivos”, concluyó, con la esperanza de que su historia contribuya a encontrar respuestas y recuperar el vínculo con su familia biológica. (www.REALPOLITIK.fm)

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