Matías Aciar, licenciado en Higiene, Seguridad, Ambiente y Calidad, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el reclamo para crear un colegio profesional en Mendoza. El referente de la comisión fundadora cuestionó la falta de avances legislativos y advirtió sobre las consecuencias de la ausencia de una entidad que regule la actividad. “En Mendoza hace años venimos pretendiendo lo mismo”, sostuvo, al comparar la situación provincial con la de otros distritos que ya cuentan con su propia colegiatura.
Aciar explicó que la iniciativa busca establecer un organismo independiente que represente a los profesionales y permita ordenar el ejercicio de la actividad. Según señaló, el proyecto atravesó distintas instancias legislativas, pero continúa sin resolverse. “La buena pretensión del colegio es regular honorarios como mínimo en una provincia que tenés honorarios realmente de miseria a nivel profesional”, afirmó, al describir uno de los principales problemas que enfrenta el sector.
El entrevistado también cuestionó las dificultades para obtener respuestas de las autoridades provinciales y reclamó alternativas para avanzar con la regulación. “Hace muchísimos años que venimos trabajando en esto con un proyecto que caducó, otro proyecto que se presentó”, expresó. En ese contexto, planteó que, si no se concreta la creación del colegio, la administración de las matrículas debería quedar en manos de la Subsecretaría de Trabajo.
Al referirse a las condiciones de trabajo, Aciar describió un escenario en el que los profesionales deben repartir sus jornadas entre distintas empresas para alcanzar ingresos suficientes. Como ejemplo, señaló las dificultades para cobrar por sus servicios y la resistencia de algunos empleadores a pagar honorarios adecuados. “La hora profesional si vos la cotizás cuando le decís, ‘Bueno, quiero cobrar 20.000 pesos a la hora’, te vuelven locos los empresarios”, sostuvo.
En esa línea, advirtió que la falta de inversión en prevención termina reduciendo el trabajo de los especialistas a tareas administrativas que no siempre alcanzan para garantizar condiciones laborales seguras. “Entonces, estás haciendo de cuenta que no estás laburando para justamente la prevención”, remarcó. Para Aciar, esta dinámica perjudica tanto a los profesionales, que ven deteriorados sus ingresos, como a los trabajadores que necesitan medidas efectivas para evitar accidentes.
El licenciado alertó, además, sobre las consecuencias de la desregulación y la ausencia de mecanismos adecuados para supervisar el ejercicio profesional. Según explicó, esta situación dificulta verificar quiénes están habilitados para desempeñar tareas de Higiene y Seguridad y cuáles son sus responsabilidades. “Hoy por hoy cualquiera puede hacer seguridad. Y no tenés un organismo contralor que salga a velar por esto”, advirtió, al cuestionar el funcionamiento del sistema actual.
Aciar vinculó esa falta de controles con la necesidad de fortalecer la prevención de accidentes laborales y proteger la integridad de quienes trabajan. En ese sentido, recordó que Mendoza enfrenta distintas actividades productivas con riesgos específicos y señaló que la fiscalización debe contemplar tanto las condiciones laborales como la idoneidad de los profesionales. “Nosotros lo que hacemos es velar por la integridad psicofísica de esa gente que va a buscar el mango”, afirmó, al explicar el objetivo central de la iniciativa.
Al dimensionar el universo alcanzado por el reclamo, Aciar indicó que Mendoza cuenta con aproximadamente 9.000 profesionales egresados desde la creación de las primeras carreras vinculadas con la especialidad. Sin embargo, aclaró que no todos trabajan en el área para la que se formaron, debido a las dificultades para insertarse laboralmente. “No hay hoy por hoy una realidad de que el profesional de higiene trabaja de lo que estudió”, expresó, al describir las dificultades que atraviesa el sector.
El entrevistado sostuvo que la falta de estadísticas precisas también representa un obstáculo para diseñar políticas de control y mejorar las condiciones de ejercicio profesional. En ese marco, insistió en la importancia de contar con una institución que permita identificar a los matriculados, establecer criterios éticos y garantizar responsabilidades. “Si vos no tenés cómo trazabilizar, no tenés estadísticas, ¿cómo vamos a mejorarlo?”, planteó, al reclamar herramientas para conocer la realidad de la actividad.
El referente cuestionó, además, los tiempos de la política y la falta de respuestas a las presentaciones realizadas ante las autoridades. Según sostuvo, el objetivo es mantener visible el reclamo y evitar que los expedientes pierdan impulso. “Los tiempos de la política no son los tiempos de la gente. Los tiempos de la política son otros”, manifestó, al describir las dificultades que enfrentan para conseguir una definición.
Finalmente, Aciar remarcó que la colegiatura no constituye solamente una demanda sectorial, sino también una herramienta para fortalecer los controles y la seguridad laboral. Para graficar el problema, comparó la falta de regulación con la posibilidad de ejercer una actividad sin acreditar las condiciones necesarias. “No tener profesionales matriculados es como tener un chófer sin carnet de conducir”, sostuvo, al advertir sobre la dificultad de conocer la formación, la conducta ética y las responsabilidades de quienes intervienen en la actividad.
El entrevistado concluyó que la comisión continuará impulsando el reclamo mediante las vías institucionales y la difusión pública de la problemática. También destacó la importancia de que las autoridades provinciales intervengan para encontrar una salida al estancamiento legislativo. “Lo único que se pretende es que nos den una mano los actores que manejan la cosa pública, ni más ni menos”, afirmó, al insistir en la necesidad de una respuesta que permita regular la profesión y mejorar las condiciones de prevención de accidentes laborales. (www.REALPOLITIK.fm)