Mónica García, arquitecta y diseñadora de interiores, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre Espacios más Sentidos, una propuesta que busca mejorar la relación de las personas con sus hogares a través del diseño sensorial. Con una mirada que integra los cinco sentidos, la profesional plantea que la vivienda es mucho más que un espacio físico: también influye en las emociones, los recuerdos y el bienestar cotidiano.
Al explicar cómo surgió su iniciativa, García señaló que su experiencia en remodelaciones y ampliaciones de viviendas la llevó a buscar nuevas herramientas para responder a las necesidades de quienes habitan esos espacios. “La gente necesitaba como algo más, no simplemente la caja que nos contiene, sino vivir con mayor confort, con mayor armonía, con viviendas más saludables”, sostuvo. A partir de esa búsqueda, comenzó a investigar cómo incorporar los cinco sentidos al diseño de interiores.
En ese sentido, la arquitecta destacó la importancia de prestar atención a los elementos cotidianos que pueden modificar la experiencia de habitar una casa. “Entonces, en esa búsqueda, en toda esa investigación que empecé a hacer, veía que si nosotros podíamos incorporar nuestros cinco sentidos elementales, los básicos primeros, íbamos a ir logrando poco a poco ese bienestar para nosotros y para nuestra familia”, explicó. Entre las posibilidades mencionó las plantas, las flores y los aromas como recursos para generar ambientes más agradables.
García advirtió que los cambios familiares y personales muchas veces no encuentran su correlato en la organización de la vivienda. Las mudanzas de los hijos, las separaciones o la pérdida de un ser querido pueden dejar ambientes que ya no responden a las necesidades actuales, pero que permanecen intactos por su carga afectiva. Sobre este punto, remarcó que “a veces la casa queda detenida en un tiempo que ya pasó”, una situación que puede dificultar la adaptación a nuevas etapas de la vida.
Para ilustrar esa problemática, relató el caso de una mujer que conservaba la habitación de su hijo tal como estaba cuando él vivía en la casa. Al necesitar recuperar ese espacio, se encontró con una dificultad que iba más allá de mover muebles y objetos. Según García, “a veces no es solamente el espacio físico lo que a la mujer le perturba, o sea, la cantidad de cosas que hay ahí que es la que tiene que sacar, sino lo que ese espacio le produce internamente, inconscientemente”. En esos casos, el apego material y emocional puede convertirse en un obstáculo para reorganizar el hogar.
La profesional presentó una experiencia virtual y grupal orientada principalmente a mujeres que sienten que sus hogares dejaron de representar quiénes son en la actualidad. La iniciativa busca acompañar los cambios personales a través de un proceso de observación, desapego y reorganización de los ambientes. Al explicar el origen de la propuesta, García compartió también su propia experiencia: “Volver a habitarme y a partir de ahí mirar hacia afuera y habitar los espacios, mi casa que yo ya no la estaba percibiendo como antes”, contó.
La arquitecta detalló que el programa está organizado en cuatro módulos: observar, desapegarse, despejar y crear un refugio propio. Los encuentros incluyen herramientas de trabajo para aplicar en el hogar, preguntas orientadoras y ejercicios somáticos y de introspección. “Yo siempre digo que hay que quererse mucho, hay que valorarse, hay que darse el lugar de sentir, de percibirse y ver exactamente qué es lo que estamos necesitando”, afirmó. La propuesta no contempla el diseño personalizado de cada ambiente, sino que busca que cada participante identifique qué necesita modificar y avance a su propio ritmo.
Otro de los aspectos que abordó García fue la dificultad de desprenderse de objetos heredados o vinculados con recuerdos familiares. Muebles, vajillas y regalos pueden permanecer durante años en una vivienda, incluso cuando ya no se utilizan o dejaron de representar los gustos de quienes la habitan. “Entonces, un poco hay que trabajar también eso. Para poder soltar, porque hay cosas que realmente o no encajan en tu casa o ya no te gustan”, señaló al referirse a la culpa que puede generar la decisión de desprenderse de determinadas pertenencias.
En esa línea, la entrevistada sostuvo que despejar los ambientes también permite revisar hábitos y recuperar espacios para las necesidades presentes. “Entonces es importante empezar a hacer ese trabajo de desapegarse y despejar porque de hecho eso permite que entren cosas nuevas, ingresen cosas nuevas”, expresó. Además, recomendó comenzar por las pertenencias propias y evitar intervenir directamente en los espacios de otros integrantes de la familia. Según explicó, el cambio personal puede inspirar a los demás y generar nuevas dinámicas de convivencia.
García también destacó que el bienestar en el hogar no depende exclusivamente de grandes reformas ni de inversiones económicas. La distribución de los objetos, el orden en los accesos y las rutinas cotidianas pueden contribuir a generar ambientes más funcionales y agradables. “Esos pequeños hábitos que uno también tiene que ir incorporando”, señaló durante la entrevista, al explicar la importancia de asignar un lugar a las pertenencias y mantener despejados los espacios de circulación.
Por último, la arquitecta confirmó que el lunes 3 de noviembre, a las 19 horas, brindará una charla abierta y gratuita por Zoom para presentar su propuesta y explicar cómo funcionará la experiencia grupal prevista para noviembre. Las personas interesadas pueden encontrarla en Instagram y Facebook como Espacios más Sentidos. (www.REALPOLITIK.fm)