Soledad Gesteira, antropóloga e investigadora del CONICET, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre su trayectoria junto a Abuelas de Plaza de Mayo, las investigaciones sobre la búsqueda de los orígenes y el trabajo que lleva adelante para construir un archivo audiovisual de madres que buscan a sus hijos e hijas, separados de ellas en circunstancias irregulares. La iniciativa apunta a preservar sus testimonios, fotografías y cartas para garantizar el derecho a la identidad.
La entrevistada recordó que comenzó a colaborar con Abuelas de Plaza de Mayo en 2001, cuando todavía era estudiante de Antropología en la Universidad de Buenos Aires. "Hace 25 años que soy colaboradora", explicó sobre su participación en el Archivo Biográfico Familiar, un proyecto destinado a reconstruir las historias de vida de personas desaparecidas y preservar ese material para sus nietos y nietas.
En ese sentido, detalló la dimensión del trabajo realizado durante estos años: "Es un archivo que tiene alrededor de 2400 entrevistas. Yo de ese archivo hice más de 370". Además, destacó que ya se entregaron 110 archivos a nietos y nietas recuperadas. El material reúne relatos orales, transcripciones y registros que permiten conocer las historias familiares que fueron interrumpidas por el terrorismo de Estado.
Su acercamiento a las búsquedas de identidad por fuera del período de la dictadura comenzó cuando advirtió que muchas personas llegaban a Abuelas con dudas sobre sus orígenes, pero no necesariamente encuadraban en el universo de casos que atendía la institución. Sobre aquella experiencia, recordó: "¿Quién las contenía? ¿Cómo canalizar todo eso?". Esa inquietud la llevó a conocer la organización Raíz Natal y a profundizar sus investigaciones sobre las búsquedas de origen.
A partir de su trabajo de investigación, Gesteira comenzó a estudiar las experiencias de personas que buscaban reconstruir sus vínculos biológicos y, particularmente, las historias de mujeres que denunciaban la sustracción de sus hijos durante el nacimiento. En su análisis, identificó los prejuicios sociales que durante años silenciaron esos testimonios y dificultaron que las madres pudieran expresar sus sospechas.
"Son relatos de una crueldad absoluta y de mucho tiempo de acallamiento", describió sobre las experiencias de las mujeres que entrevistó. Según explicó, muchas habían mantenido sus historias en silencio porque recibían respuestas que minimizaban su dolor, como que eran jóvenes y podían tener otros hijos o que debían seguir adelante. Esa mirada social contribuía a profundizar el aislamiento y la angustia.
En ese marco, la antropóloga desarrolló el trabajo denominado Madres buscadoras: de la sospecha a la legitimidad, en el que analiza cómo el activismo de estas mujeres permite cuestionar los estigmas construidos alrededor de sus denuncias. "El movimiento más fuerte que hace el activismo de las madres es derribar la sospecha del abandono", sostuvo. También remarcó que estas experiencias permiten visibilizar distintas formas de violencia, especialmente la ejercida contra las mujeres a partir de la separación de sus hijos e hijas.
Uno de los principales proyectos que impulsa Gesteira es la construcción de un archivo biográfico de madres buscadoras, una iniciativa que surgió a partir de la inquietud de la activista Claudia Raimondo, luego del fallecimiento de madres y padres durante la pandemia. El proyecto fue presentado ante el CONICET y aprobado en 2022. Aunque su etapa formal de financiamiento finaliza este año, el archivo ya existe y continúa reuniendo testimonios.
A diferencia del Archivo Biográfico Familiar de Abuelas, que se construyó a partir de relatos orales, esta iniciativa incorpora entrevistas audiovisuales, fotografías personales y cartas manuscritas dirigidas a los hijos e hijas que estas mujeres buscan. "Acordamos en que sería mejor que sea una entrevista audiovisual para poder ver los gestos", explicó Gesteira, quien destacó la importancia de conservar no solamente las palabras, sino también las expresiones y la voz de cada madre.
La investigadora señaló que el archivo también busca recuperar aspectos cotidianos de las mujeres, más allá de las circunstancias en las que fueron separadas de sus hijos. "La idea es recuperar un poco, obviamente que se habla del momento del parto que es coincidente con el robo, pero también es recuperarlas a ellas", expresó. En esa línea, destacó la importancia de registrar sus infancias, gustos, personalidad, fotografías y recuerdos, para que sus hijos puedan conocer quiénes fueron sus madres.
Gesteira explicó que el proyecto tiene dos objetivos centrales: contribuir a garantizar el derecho a la identidad de los hijos e hijas y preservar las historias de vida de las mujeres, incluso cuando ya no estén. "El archivo tiene un objetivo que es garantizar el derecho a la identidad de los hijos y las hijas de estas mujeres", afirmó. Además, anticipó que el material tendrá como sede la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, con la posibilidad de incorporarse a su repositorio institucional para facilitar el acceso.
Finalmente, la antropóloga reflexionó sobre el valor reparador de reconstruir estas historias y la necesidad de que las búsquedas puedan continuar más allá de los encuentros familiares. "Hay algo del orden de la reparación que está ahí y de que vengan otras soledades", manifestó. También subrayó que preservar los testimonios permite que las futuras generaciones conozcan las experiencias de sus familias y comprendan las circunstancias en las que se interrumpieron sus vínculos. (www.REALPOLITIK.fm)